"Tsunami"
Escriben las rscj de Yakarta, Indonesia
Jakarta, 1† de Enero 2005
Nuestra comunidad acaba de terminar su celebración del
fin de año rezando juntas y encendiendo velas en el mapa
de Indonesia extendido ante el Santísimo. Como muchos grupos
en el país y en el sudeste asiático, no hemos tenido
una fiesta de año nuevo. Los conciertos patrocinados por
la ciudad fueron cancelados y el dinero fue destinado a los centros
de ayuda a la crisis; los hoteles cambiaron sus fiestas por programas
de recolección de fondos, no hubo ruidos de fuegos artificiales.
El saldo de víctimas mortales alcanza 80.000 y se espera
un crecimiento posterior.
Probablemente ustedes han leído en los periódicos
que si bien las donaciones nos están lloviendo generosamente,
el socorro y la distribución de la comida es lenta y descoordinada.
El gobierno está haciendo lo mejor, pero enfrenta increíbles
dificultades. La infraestructura, incluso los edificios del gobierno
han sido destruidos; los camiones que podrían ayudar acarreando
comida fueron arrastrados por el agua; se estima que la mitad
del personal de gobierno en Banda Aceh murió en la tragedia.
Mover los cuerpos despedazados y enterrarlos son actividades que
consumen tiempo y energía. Limpiar los escombros y el barro
de las calles requiere maquinaria pesada. Pero hoy, finalmente,
la paz ha empezado a agilizar. Las ayudas, ambas local y extranjera,
están llegando. Las botellas de agua y la comida procesada,
como bizcochos que no necesitan cocción, pueden solamente
ser lanzadas desde los helicópteros en muchos de los lugares
afectados.
En medio del sufrimiento, hay muchas noticias consoladoras que
hablamos y rehablamos. Una mujer anónima en Yakarta alquiló
un avión Hércules para que las personas que provienen
de Aceh y viven en Yakarta puedan ir a Aceh y ayudar a localizar
los miembros de sus familias: y el valiente niño de 5 años
que sobrevivió 2 días en el mar sobre un colchón
flotador y consiguió reunirse con su familia. Un artículo
del diario titulado “Estoy orgulloso de ser Indonesio”
se maravilla de la espontánea solidaridad mostrada a lo
largo y ancho del país. Los niños de las escuelas
primarias tienen sus propias iniciativas, y van, ellos mismos,
a los centros de crisis a dar sus donaciones. Y aunque las operaciones
militares contra los separatistas no han cesado, los militares
y marinos han conmovido con sus infatigables esfuerzos en la búsqueda
y rescate de víctimas, asistiendo a los muertos, distribuyéndolos
y llevando socorro.
Nosotras mismas hemos recibido muchas expresiones de simpatía
de toda la Sociedad. Estamos especialmente conmovidas por el llamado
telefónico de las tres de la comunidad de Innsbruck preguntándonos
si estábamos bien Algunas de ustedes preguntaron qué
podían hacer para ayudar. Se espera que la fase de socorro
dure un mes, después de lo cual puede empezar la reconstrucción
y rehabilitación. Ahora el gobierno proyecta que la reconstrucción
puede llevar aproximadamente un año y la rehabilitación
al menos seis años. Estas fases requerirán una gran
cantidad de fondos. También existe la necesidad de consolar
el trauma, de atender las necesidades educativas de los niños
y jóvenes, de proyectos de empleo o productivos. Es el
desafío de ser creativas, colaboradoras y transformadoras
en un contexto interreligioso.
La arquidiócesis de Yakarta ha decidido centralizar las
operaciones de socorro usando la Conferencia de Obispos de Indonesia
(KWI) como base de operaciones. La Conferencia de los Religiosos/as
está usando la misma organización, entonces todas
las donaciones de las parroquias y escuelas se envían a
través de la KWI. Nosotras estamos en contacto con ellos
y también con una red de mujeres. Es aún demasiado
pronto para identificar proyectos de reconstrucción y rehabilitación
concretos. Uno que se visualiza en lontananza es un proyecto conjunto
de construcción de casas, entre la KWI y Caritas de Alemania.
Estamos agradecidas por la carta del Equipo Central invitándonos
a generar sugerencias y acciones concretas para manifestar el
amor del Corazón de Jesús. Creemos que el Espíritu
está en efecto moviendo fuertemente hacia “una transformación
de la faz de la tierra”. Aunque aquí somos un pequeño
y limitado grupo, con el activo apoyo de ustedes todas podremos
hacer una contribución. Continuaremos comunicándoles
el desarrollo de los acontecimientos.
Finalmente, compartimos con ustedes las líneas de un canto
tradicional que fue oportunamente cantado en nuestra misa parroquial
anoche: Espera hasta que la oscuridad se termine, espera hasta
que la tempestad finalice, esperemos que mañana brille
el sol (“Esperanza susurrante”)
In Cor Unum,
Digna Dacanay, rscj y el Area de Indonesia
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